Discurso del Dr. Elías Wessin Chávez en la XXII Convención Nacional Ing. Manuel Grullón (Manolin)

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DISCURSO DEL DR. ELÍAS WESSIN CHÁVEZ EN LA XXII CONVENCIÓN NACIONAL DEL PARTIDO QUISQUEYANO DEMÓCRATA CRISTIANO (PQDC) EN OCASIÓN DE SU PROCLAMACIÓN COMO CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA DOMINICANA.
Estimados delegados a esta XXII Convención Nacional del
Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano PQDC

Distinguidos miembros de la JCE

Distinguidos miembros del Presidium de esta Asamblea y miembros del Comité Político y Comité Central Ejecutivo

Invitados especiales que nos honran con su presencia

Damas y caballeros

Quisqueyanas y quisqueyanos:

Este día 7 de febrero de 2016 marca un hito histórico en el accionar del partido que fundara nuestro inolvidable padre el Gral. Elías Wessin y Wessin, que mantuvo incólume sus principios de libertad, principios por los que luchó ciñéndose a esa frase lapidaria del insigne literato inglés John Milton que dijo: “Denme la libertad para saber, pensar, creer y actuar libremente de acuerdo con la conciencia, sobre todas las demás libertades.” Frase a la que le agrego, que nuestra conciencia es Dios. El Dios del Escudo Nacional, el que hace posible y factible que hoy nos reunamos para esta magna asamblea, Jesucristo nuestro Señor!!!

Hace 34 años el otrora Partido Quisqueyano Demócrata (PQD) postuló como candidato presidencial al Gral. Elías Wessin y Wessin, desde ese tiempo a la fecha, como colectivo político estuvimos aferrados a la misión histórica de no cejar en la lid política por mantener la democracia y sus preceptos, a través del nuevo modelo organizativo de partido político llamado Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano PQDC. Instrumento político que hemos preservado con el designio del Altísimo para rescatar la República Dominicana, hacerla cada vez más libre; y que el bien común impere en sus instituciones democráticas, en fin, para hacerla mejor.

En el orden del sistema político, restablecer al PQDC su vocación de partido mayoritario, tal cual nació en 1967; ahora renovado, con una candidatura presidencial que vencerá todos los obstáculos para conquistar la tierra prometida, la pequeña República del Señor inmensamente rica, pero mal administrada, como dijera un estadista.

Cual David con los filisteos consentimos en el pasado formar alianzas coyunturales para que no nos despojaran la vida, y de sus bienes, a una gran parte del pueblo que representamos ideológica y políticamente. Y tal cual el “dulce cantor de Israel”, estamos dispuestos a evitar que los enemigos de esa libertad nos tronchen la justicia social y la prosperidad a las que aspiramos.
El mismo John Milton también dijo: “No creas que, aunque el hombre no existiese, carecería el cielo de espectadores, y Dios de alabanzas; mientras velamos, mientras dormimos, millones de criaturas espirituales marchan invisibles por el mundo”.
En ese mundo místico se mueven fuerzas de maldad, prestas a dañar la obra excelsa del Creador y que nos confirman una vez más que nuestra lucha, primero, ‘no es contra carne ni sangre…’ y no cabe duda, que una de las obras más excelsas del Altísimo es esta tierra bendita llamada República Dominicana.
Max Weber para poner en contexto lo que quiero describir a continuación, dijo: “El político debe tener: amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; mesura en sus actuaciones”.

No hemos sido ni seremos neutrales en el devenir social, económico y político de la República, mucho menos neutrales en lo ético-moral como pretenden sectores liberales a ultranza. La neutralidad en esta época es cobardía. El debate nos reta a adoptar una u otra perspectiva, “o Sí o No”…como dice la Escritura.
No vamos a caer en la demagogia de anunciar propuestas sin planes, tampoco este es el escenario para traer un libro que contenga un supuesto programa de gobierno que las más de las veces se ha convertido en letra muerta y que nadie lo lee. En esta ocasión, aun sea a grosso modo, abordaremos temas de interés nacional e internacional que nos coloquen en el marco adecuado de interdependencia e interrelación como país, en el plano de la economía global.
Nunca adoptaremos la posición de la “tortuga que se encierra y aísla en su caparazón”, ante peligros amenazantes, visibles e invisibles, sino que siempre levantaremos la bandera de las virtudes domésticas y de la dominicanidad y como Juan Pablo Duarte diremos: “Los blancos, morenos, cobrizos, cruzados, marchando serenos, unidos y osados, la patria salvemos de viles tiranos, y al mundo mostremos que somos hermanos”.

LINEA DE PRINCIPIOS MORALES y ÉTICOS
O dejamos pasar por alto la asechanza que se cierne al país con la aprobación subrepticia de leyes que consagran el relativismo ético, que no reconocen que la vida humana comienza con la concepción en el vientre de la madre; o por la mejor República Dominicana: “levantamos nuestra voz y acción participativa por los valores cristianos absolutos del pabellón tricolor que concibieron los Trinitarios desde 1844”, en todos y cada uno de los estamentos del Estado.
O nos hacemos de la vista gorda con la batalla de sectores que intentan aprobar anti-leyes de matrimonio y educación sexual liberal, desconociendo el núcleo básico de la familia constituido por el matrimonio entre un hombre y una mujer, consagrado en la Constitución de 2010; o por la mejor República Dominicana: “pugnamos por aplicar la Ley 44-2000 que establece la opción de la educación moral y cívica con oración, lectura e instrucción bíblica en las escuelas públicas”.

O dejamos que se nos desintegre la familia en nuestros propios ojos; o por la mejor República Dominicana creamos el Ministerio de la Familia para fortalecer la misma y diseñar políticas públicas que cohesionen la célula básica de la sociedad divulgando los valores y principios cristianos de gobierno familiar, municipal y estatal.

LINEA ECONÓMICA e INSTITUCIONAL

O mantenemos un modelo económico-político que nos conduce al populismo; o por la mejor República Dominicana: “apostamos por un modelo económico-político de un auténtico Estado democrático y social de derecho con el sello de una economía de exportaciones que nos inserte en los mercados internacionales y generemos las divisas e inversiones de capital para el desarrollo y el pago de la deuda social obliterada por años e in-crescendo”.

O seguimos atolondrados ante la merma cada vez más creciente del poder adquisitivo del peso dominicano, observando aturdidos como los pobres y la clase media día a día ‘navega en un mar de incertidumbre’ preguntándose cómo va a sostener su familia; o por la mejor República Dominicana: relanzamos la economía con planes indicativos hacia los sectores productivos que generen confianza, primordial, para el crecimiento económico y a la postre, el desarrollo económico.

O nos mantenemos de brazos cruzados ante la ola de inseguridad ciudadana cada vez mayor; o por la mejor República Dominicana: mejoramos el salario nominal y marginal de la policía nacional y de nuestros hombres de armas; y sin salirnos de las leyes, aplicar vigilancia extrema y educación, elevándole la moral al policía en el marco de un nuevo sistema policial.

O mantenemos la duplicidad de funciones de entidades públicas que implican un gasto desmedido y un aparato estatal hipertrofiado que absorbe una gran parte de los recursos del estado; o por la mejor República Dominicana: reformamos las instituciones estatales eliminando aquellas que están demás.

O seguimos indolentes al creciente desempleo; o por la mejor República Dominicana: nos dedicamos a ejecutar políticas públicas aunadas a la iniciativa privada, donde radica nuestra ventaja comparativa, de donde emanará la creación de empleos en el sector de servicios, con un turismo más dinámico en un ambiente óptimo de seguridad ciudadana, con una reducción de los impuestos a los viajes en avión y combustibles de aeronaves, que beneficie al dominicano de aquí y de la diáspora, así como al turista.

O improvisamos en la política pública del turismo, permitiendo el deterioro del hábitat natural de nuestras playas y bosques; o por la mejor República Dominicana: invertimos en educación ambiental, en tecnologías de reciclaje de desperdicios sólidos y en eco-turismo.

O nos mantenemos impugnando a los jueces y fiscales del Poder Judicial, sin reconocer que no son todos los que están ni están todos los que son, criticando la politización del sistema judicial; o por la mejor República Dominicana: aplicamos el 2.66% del presupuesto que por ley le corresponde a los jueces y al ministerio público. Para combatir los males del sistema mejorando su funcionamiento institucional y la calidad de vida de jueces y fiscales.

LÍNEAS DE CUESTIÓN MIGRATORIA, SALUD y ATENCIÓN DE LA ZONA RURAL

O nos mantenemos en una actitud de inercia ante la cuestión migratoria; o por la mejor República Dominicana: aportamos alternativas para atenuar el éxodo ilegal, mejorando la calidad de vida a los cuerpos castrenses en materia de seguridad pública y fronteriza.

O mantenemos las clínicas y hospitales como almacenes de cuerpos humanos enfermos sin equipos ni medicinas para tratar a las familias pobres; o por la mejor República Dominicana nos abocamos a una reforma integral que permita obtener mayores recursos en el mediano plazo que faciliten alcanzar el 5% del PIB para el sector salud. Sin embargo, este aumento debe ser gradual para que no suceda lo mismo que con las partidas a educación, las cuales han sido en parte derrochadas en construcciones sin planificación, ya que ese Ministerio de Educación no tenía las condiciones técnicas para manejar tantos recursos.

O mantenemos las zonas rurales y comunitarias abandonadas a su suerte en materia de asistencia técnica y financiera permanentes; o por la mejor República Dominicana: iniciamos un gran plan de producción a todos los niveles bajo el marco de un pacto fiscal integral con la participación y consenso de todos los sectores productivos; manteniendo la estabilidad macro-económica del país y a la vez procurar soluciones con la ejecución de proyectos en ambientes específicos en áreas como la agropecuaria, la agro-industria y la agro-tecnología, que reporten valor agregado, dándole prioridad a las zonas más deprimidas de la República.

En fin, por la mejor República Dominicana, vamos a desafiar el círculo vicioso de los factores que “empantanan” el desarrollo del país. Propiciando un ciclo virtuoso, que según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) se da cuando hay interacción mutua sinérgica entre factores productivos y desarrollo humano.

De ahí que se distingue entre países exitosos y no exitosos. Los exitosos son los que han encontrado cómo poner mutuamente activos y concertados el desarrollo humano y el crecimiento humano.

Según estudios de países exitosos el éxito en materia de desarrollo humano se debió a un buen desempeño económico, combinado con gasto social alto; y los fracasos estuvieron asociados a conflictos políticos, desastres naturales y severas políticas de ajuste.

Esta es la clave de los países líderes mundiales, que han desarrollado mecanismos para producir el ciclo virtuoso y también para ajustar el mismo cuando las circunstancias lo ameritan. Esto explica las altas y bajas, desestabilizaciones y vueltas a estabilización de esas economías y sociedades.

Hemos explorado la tesis sobre los nexos recíprocos entre desarrollo humano y crecimiento económico en América Latina con políticas públicas aplicables y adecuadas al país.

El crecimiento promueve el desarrollo humano con la condición de que la sostenibilidad de recursos se amplíe y mantenga una constante, pero a lo inverso, un mayor desarrollo humano generará siempre más crecimiento a medida que una población más sana y educada contribuye a mejorar el desempeño económico.

Hay una progresión y por ende, una conexión fuerte que va del desarrollo humano al crecimiento económico en la región, pero desde el crecimiento económico al desarrollo humano la conexión es débil y produce regresión con el consabido efecto perturbador de la crisis de la deuda.

Deuda que en República Dominicana alcanza cifras astronómicas representando la del sector público no financiero el 36.7% del PIB, y la deuda cuasi-fiscal representando el 12.6% del PIB, esto es 376,810 millones de pesos. De esa deuda el 55% ha sido contratada en bonos soberanos a una tasa de interés del 6.8%, lo que constituye un acto de insensibilidad, si consideramos como Winston Churchill que: “estadista es todo aquel que piensa en las generaciones futuras”.

Escalada de deuda contratada en bonos soberanos que debe ser detenida porque nubla el horizonte de la gobernabilidad democrática, y por la mejor República Dominicana enfocarnos en deuda bilateral o con organismos multilaterales a tasas preferentes y con inteligencia ir reduciendo la misma, renegociándola en condiciones más favorables y en alianzas estratégicas.

Ahora quiero referirme con toda responsabilidad al tema de nuestras relaciones internacionales, tema espinoso para algunos aspirantes que le dan de soslayo y carecen de certeza para proponer un curso de acción válido y apegado a nuestra identidad dominicana innegociable.

ALIANZA ESTRATÉGICA CON EE.UU.

Si partimos de la premisa de que EE.UU. considera que existe un grado de importancia geopolítica y por tanto, le concierne lo que suceda en un país con el que tiene amplias relaciones, porque la situación de ese país tiene influencia y repercute en su propio territorio. No lo asumamos como parte del problema a la usanza de la izquierda dogmática, tampoco con entreguismo como lo hace la izquierda suave o la derecha genuflexa, sino como parte primordial de la solución.

De un estudio sobre seguridad ambiental en la República Dominicana realizado por la Fundación para la Seguridad y Sostenibilidad Ambiental (FESS) se determinó que la diversidad y profundidad de la interdependencia entre la República Dominicana y los Estados Unidos significa que la inseguridad e inestabilidad en los EE.UU… tiene repercusiones potenciales para la seguridad dominicana, no solo en el orden ambiental sino en otras áreas no menos sensibles como la economía y el comercio.

Propongo una alianza estratégica con EE.UU. nuestro principal socio en el comercio internacional, con el que negociamos el 80% de las transacciones. No con Rusia ni con países lejanos cuya distancia encarecen de por sí los productos exportables e importables. Como socio estratégico EE.UU. nos proporcionará los técnicos y el “Know How” para explotar racionalmente nuestros recursos naturales con la condición de fomentar el eco-turismo, y con un catálogo de nuestros recursos naturales explotables previamente levantado, tal cual lo hace Ecuador con sus socios chinos. Nosotros lo haríamos con nuestros aliados y socios norteamericanos, en términos decentes y de beneficios mutuos.

Y con la salvedad como propone la FESS en su estudio de 2004: “Deben establecerse políticas públicas para mejorar el conocimiento y proveer soluciones prácticas para aquellos problemas ambientales que planteen riesgos para la seguridad nacional, regional y mundial”.

INSTITUTO PARA LAS RELACIONES BILATERALES CON HAITÍ

Crearemos el Instituto para las Relaciones Bilaterales con Haití. Instituto que diseñará permanentemente las políticas públicas que propendan al desarrollo de las relaciones económicas, sociales, culturales y políticas entre ambos países. Un émulo de lo que Konrad Adenauer hizo en la Alemania de la post-guerra para la unificación a- posteriori de las dos Alemanias en 1989, con la diferencia de que en nuestro caso no se tratará de unificación, sino de lograr la co-existencia pacífica con el vecino Haití. Ellos en su territorio y nosotros en el nuestro, y colaborar en el ámbito de las políticas públicas trazadas, a que ese país salga del marasmo de la inviabilidad y se encamine por el sendero del crecimiento con desarrollo humano.

FRANJA FRONTERIZA DE DESARROLLO ECONOMICO DOMINICO-HAITIANO

En esa alianza estratégica con EE.UU. entraría a colación la cuestión migratoria con Haití, partiendo de la premisa real de que la migración haitiana desproporcionada se debe mayormente a un problema de subsistencia y por tanto, de profundo matiz económico. Se pactaría un fideicomiso internacional, una variedad de “Plan Marshall” del Caribe, con el compromiso fehaciente de que EE.UU. motorizará el mismo, con sus socios internacionales, para que Haití llegue a viabilizarse como Estado y emprenda el camino a la institucionalidad y el crecimiento económico con desarrollo humano. Esto implica el desarrollo fronterizo en ambas partes con empleos para los haitianos del lado haitiano y empleos para los dominicanos de nuestro lado.

Una frontera repleta de zonas francas y proyectos de producción con tecnología avanzada a todo lo largo de la misma con empresas situadas a ambos lados. Creando las condiciones socio-económicas para que nuestros vecinos haitianos se queden en su país y no tengan que emigrar a la parte oriental para sobrevivir, esto es a la parte dominicana.

En una primera etapa, tal cual lo hace Israel con la Autoridad Palestina, la República Dominicana administrará los tributos de los trabajadores haitianos en la frontera devolviéndolos al aparato estatal haitiano que haga las veces, en el momento de la entrada en vigencia del plan propuesto. Una modalidad en la que el gobierno dominicano sea agente de retención fiscal para los nacionales haitianos, de manera que la sociedad haitiana reciba los beneficios sociales y fiscales que le correspondan.

Un proyecto que tenga como objetivo crear las condiciones para que en toda la zona se inicie un proceso socio-económico que la haga un lugar pujante y atractivo para invertir en proyectos de vida para empresas y familias y lograr frenar el avance hacia territorio dominicano de extranjeros ilegales.

Este será un proyecto a corto, mediano, y largo plazo. Al corto plazo, consolidaremos todo lo que se haya avanzado en la zona que sea cónsono con los objetivos del proyecto. Intensificar el establecimiento de empresas del lado dominicano en aquellos lugares, preferiblemente donde haya facilidades para el flujo controlado de haitianos. El gobierno haitiano, el empresariado haitiano y el trabajador haitiano deberán asumir este proceso para su conveniencia económica. Cada uno en su nivel de interés.

Mediante el acuerdo trilateral, y en estrecha colaboración con el sector empresarial y social dominicano, propiciaremos las condiciones para crear el ciclo virtuoso de crecimiento económico e inversión en desarrollo humano… para que la frontera, allende al oeste y al este se convierta en una zona reproductiva. Ancho y extensión que variará según las previsiones y conveniencias del proyecto.

INSEGURIDAD CIUDADANA

Hace unos días escuchamos al Ministro de Interior y Policía Monchy Fadul decir que: “la inseguridad ciudadana es más bien una percepción y no algo real que esté ocurriendo”. Es posible que algunos funcionarios estén tan ensimismados y ajenos a los problemas cotidianos que se entienda su errada e infeliz percepción. El pueblo en cambio opina diferente porque vive otra cosa, otra realidad de miedo y desasosiego. Solo hay que ver si el asalto de hace unos días a la comunicadora Socorro Castellanos fue una percepción o un hecho real, o si la muerte de la joven abogada hace unos días por robarle la cartera fue una percepción o un hecho real, o si la tragedia de la joven Francina Hungría que en un asalto quedó con una discapacidad permanente fue una percepción o un hecho real. Yo pregunto a este auditorio aquí presente: ¿Ustedes perciben o palpan realmente que hay violencia e inseguridad en las calles a toda hora y que muchos de los que están aquí han sido víctimas de esta ola delincuencial? Si o No…??
Y es que la criminalidad es un problema muy real en la vida cotidiana de nuestros conciudadanos.
En este tema tan controvertido de la inseguridad y el desamparo que vivimos los dominicanos en las calles, no lo enfocaremos como las actuales autoridades, pues no vivimos en el desierto para vivir de espejismos y percepciones.

Las encuestas de opinión señalan consistentemente desde el año 2013, que la inseguridad ciudadana es una preocupación creciente del pueblo dominicano.
En una encuesta del Barómetro de las Américas publicada en el periódico HOY, el 21 de agosto del año pasado, los dominicanos quedamos en segundo lugar en “robos en el vecindario” y en tercer lugar “en ventas de drogas en el vecindario.”

Debo afirmar inequívocamente que el combate de la criminalidad y la delincuencia por la mejor República Dominicana, será una prioridad de nuestro gobierno.
Creo que no peco de inmodesto al afirmar que de todos los candidatos que participan en el presente proceso electoral, soy el más apto, y el que tiene la voluntad más firme para combatir la delincuencia.
Aplicaremos un plan que en otras latitudes ha dado resultados… y lo haremos, pero primero y antes que nada mejoraremos la calidad de vida de los policías, aumentándoles el sueldo a los de más bajo rango a los niveles de compra de la canasta básica del Banco Central, y con los beneficios marginales de seguridad social, esto es, atención médica, medicinas, hospitalización y educación gratuita a ellos y sus familias. Me permito hacer una digresión aquí, para extrapolar esta medida a los clases y rasos de nuestras FF.AA. con especial atención a los que hagan servicios en la frontera, ya que el criterio de seguridad ciudadana se extiende al de la seguridad pública cuya responsabilidad corresponde a los cuerpos castrenses.

Una vez cumplida esa primera etapa, organizaremos las comunidades y sectores comenzando con aquellos con más alto índice de delincuencia. Dividiremos los barrios por zonas específicas y cuadrículas, con patrulleros motorizados. Cuadrículas con un radio no mayor de 1.5 Km2, con números de teléfonos visibles en los vehículos y chalecos, para que los vecinos puedan solicitar ayuda directamente. Asignar 3 turnos de 8 horas a por lo menos 4 patrullas de 2 agentes. Esto es, 8 agentes por cuadrícula en cada turno. Se desarrollará una política de promover la interrelación firme y estrecha de los agentes con la vecindad. Como complemento, organizaremos vigilantes comunitarios provenientes de las mismas Juntas de Vecinos para que cada dos horas, los patrulleros tengan un tiempo medido de descanso. Así los habitantes aprenden técnicas de seguridad y se identifican con la labor de seguridad ciudadana y fomentamos el civismo. Porque como dijera recientemente en una conferencia magistral patrocinada por la JCE el ex Presidente de México Dr. Felipe Calderón (parafraseo): “es misión de los políticos imbuirse del concepto de ciudadanía, que etimológicamente significa lo mismo que política, y darle a la democracia una mayor calidad reconociendo y haciendo posible el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos en su accionar”.

A estos fines utilizaremos las relaciones con países amigos como Argentina y Colombia, por ejemplo, que ya han puesto en práctica medidas parecidas logrando resultados óptimos en la reducción de los índices de asaltos, violaciones, robos y homicidios que provoca la delincuencia, así ganamos esas experiencias y obtenemos alguna cooperación técnica en el marco de la solución planteada.

La delincuencia, sin embargo, es una consecuencia de males mucho más profundos que aquejan a la sociedad dominicana.

5% del PIB PARA LA SALUD

En los 4 años de gobierno llegaremos al 5% del PIB para gastos de salud en beneficio del pueblo dominicano. Bajo ninguna circunstancia permitiremos que una familia pobre de la República Dominicana no reciba las atenciones dignas de un ser humano en un hospital público y /o privado.

En relación a la seguridad social instituiremos que ninguna emergencia pública o privada deje de atender a los pacientes que lo ameriten. Los médicos serán nuestros grandes aliados en la transformación del sistema de salud para que de una vez por todas haya una productividad de calidad en las atenciones médicas.

El plan estratégico para la salud conllevará de manera prioritaria y vital institucionalizar los servicios preventivos de salud, la denominada salud preventiva. Por cada 200 habitantes deberá haber un consultorio con una botica popular y un dispensario odontológico con todas las facilidades y comodidades para ese tipo de atención, y así frenar el flujo excesivo de pacientes que no deben llegar al internamiento, sino que con un tratamiento ambulatorio se les resuelve su situación.

Es asunto de voluntad política y de priorizar el gasto público devolviéndoles al ciudadano y su familia servicios eficaces que pagan con sus impuestos. Es mejor gastar planificadamente en desarrollo humano que invertir improvisadamente para que los políticos rentistas y mercenarios de la administración pública se aprovechen del erario público en proyectos corto-placistas.
LA FAMILIA.
En cuanto a la familia, debemos señalar la crisis y desintegración que la afecta.

Un estudio publicado por un diario de circulación nacional señala la gravedad de lo que enfrentamos, cito: “La crisis familiar y educativa, caldo de cultivo para que los jóvenes entren al mundo del crimen. En una evaluación de 10 casos (de atracos y asesinatos), ocurridos desde agosto del 2015, hay involucrados 16 jóvenes de 19 a 29 años.”

Como candidato cristiano estoy comprometido al fortalecimiento de la familia. Siendo así, cada iniciativa de nuestro gobierno estará orientada a ayudar a que las familias se mantengan unidas y que cumplan sus aspiraciones de progreso. Por eso crearemos el Ministerio de la familia. Eso es hacer patria.

LA JUVENTUD.

Durante años, la juventud dominicana viene pasando por una situación desesperada. En palabras del sacerdote católico Luis Rosario: “La juventud se encuentra desamparada.”

Las estadísticas son más que elocuentes: un 34 % de nuestra población tiene entre 15 y 34 años. Si tomamos en cuenta la parte de la población que es menor de 15 años, debemos sentirnos dichosos de tener un país joven.

La juventud representa la esperanza y el vigor de una sociedad, pero también hay otro lado: la juventud necesita de la orientación y la protección de una familia para crecer sanamente, y esto está faltando.

La juventud necesita de un primer trabajo, para sentirse útil y tener un sentido de dignidad. En este aspecto, los gobiernos dominicanos han fallado grandemente.

De acuerdo a las estadísticas del propio ministerio de trabajo un 30% de los jóvenes entre 20 y 24 años están desempleados.
La población de jóvenes que ni estudia, ni trabaja alcanza alrededor de 650,000 personas según algunos estimados. Otros estimados sitúan esta cifra en un nivel mucho más alto.

Presentaremos una iniciativa pública-privada para dotar de un primer empleo a los jóvenes dominicanos. El estado dominicano en colaboración con el sector privado haremos un programa que incentive el empleo y el adiestramiento de nuestros jóvenes. Este programa es una inversión al presente y al futuro de nuestro país.

EL DESEMPLEO

El desempleo, la falta de oportunidades y la pobreza no están limitados a nuestros jóvenes. Nuestra economía ha sido catalogada como una donde la prosperidad no se comparte.

No cabe duda que hemos tenido un crecimiento económico por encima del promedio de América Latina. Sin embargo, ese crecimiento no ha beneficiado al dominicano de la calle.

Un informe del Banco Mundial dice, y cito: ” a pesar de que el producto interno bruto per cápita creció un 50 por ciento entre el 2000 al 2011, muchos de los 10 millones de dominicanos no han podido beneficiarse de este crecimiento.”

La CEPAL ha confirmado que el actual modelo no baja la pobreza. Y es que no puede ser de otra manera, pues de acuerdo a un reciente informe del Banco Mundial el poder de compra del salario de los dominicanos ha bajado un 27%.

Dada esta realidad, quiero decirle al pueblo dominicano que si me honran eligiéndome como su presidente, los empleos de este país serán primero y ante todo para los dominicanos. Los dominicanos van a tener la primera prioridad para obtener los empleos disponibles.

Que nadie dude de mi determinación y carácter para defender los intereses de los trabajadores dominicanos en su propio país. Tomaremos todas las medidas para ayudar a la inserción laboral dominicana y a introducir técnicas de producción que adelanten la modernización de nuestra economía. Solamente así, los dominicanos podremos disfrutar de salarios que le permitan elevar su nivel de vida.

CULTURA DE EXPORTACION

Crearemos las condiciones para hacer un Pacto de Cooperación Bilateral con Israel para que científicos y técnicos vengan al país a ayudarnos a concebir y establecer una cultura de exportación de productos con valor agregado, a crear una cultura asociativa para superar en lo posible la intermediación en la cadena productiva y que el productor nacional pueda vender directamente a los mercados sus productos terminados y estos lleguen al consumidor nacional, así como a los nichos de exportación, previamente establecidos para la venta de la producción.

Esto es interesante, no solo por el hecho de ver la dinámica de Israel en estos temas, que modificada a nuestra realidad será considerada por nosotros.

Optaremos por la masificación de los invernaderos orgánicos, dándole prioridad a las zonas más deprimidas y a la frontera de la República. Una alianza estratégica con el gobierno y empresas israelíes para establecer un proyecto de gran escala en Rep. Dom., previo estudio y diseño según las preferencias y necesidades.

Los israelíes tienen esto en particular, que todo lo que hacen es para exportar más; sean frutas, sean armas, sea conocimiento, sea tecnología digital o informática. Todo lo orientan a exportar más y mejor.

Por la mejor República Dominicna estableceremos en el país una cultura orientada a la exportación. Esa será la base del modelo económico a implantar.

ALTO COSTO DE LA VIDA

Según una noticia servida el pasado 7 de enero desde Roma por la FAO, los precios de los alimentos básicos cayeron en 2015 por cuarto año consecutivo debido sobre todo a la oferta abundante, la tímida demanda mundial y la apreciación del dólar estadounidense.

La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló en un comunicado que el índice de precios disminuyó un 19 % en comparación con 2014. Por productos, la leche fue la que más se abarató en 2015, concretamente el 28,5 % anual, cayendo a su nivel más bajo desde 2009. A esa tendencia negativa se sumaron el azúcar, cuyos precios se redujeron un 21 % respecto a 2014; los aceites vegetales (19 %), los cereales (15,4 %) y la carne (15,1 %), según la agencia. A nivel mensual, los precios internacionales de los alimentos descendieron en diciembre el 1 % debido a la caída registrada en todos los productos, excepto en el azúcar y los aceites.

Ante un cuadro de esa naturaleza nos preguntamos qué ha hecho la República Dominicana para disminuir el alto costo de los productos básicos de la canasta familiar que según el Banco Central ronda los 25 mil pesos.

Por la mejor República Dominicana abordaremos con alta prioridad que la canasta familiar sea cada vez más asequible a las clases menos pudientes. Un gobierno de principios cristianos como el que encabezaremos se enfocará en el seguimiento de los Ministerios que inciden en el precio de la canasta básica y velaremos porque todo lo que impacte su costo funcione eficiente y efectivamente.
En los barrios más pobres instalaremos Colmados Populares con los productos básicos de la canasta familiar. Para ello diseñaremos un plan que extrapolaremos del proceso de funcionamiento de las boticas populares, solo que en este caso pondremos bajo la sola sombrilla de un Ministerio de Asistencia Social, al Plan Social de la Presidencia, al Inespre, al Despacho de la Primera Dama, a los Comedores Económicos y a toda entidad que tenga como fin la asistencia social, principalmente que se encargue de proveer alimentos de calidad nutricional al pueblo más vulnerable.

Finalmente, quisqueyanas y quisqueyanos, gobernaremos para todo el pueblo dominicano sin distingos de raza, religión, cosmovisión y partidarismo, tal cual lo hemos hecho con anterioridad en las dimensiones de las entidades públicas que hemos administrado. No salimos al ruedo a inventar, tampoco a concursar en un torneo electoral, salimos a ganar, ganar. Somos seguidores del mayor táctico del universo, Jesús de Nazaret que con 12 discípulos cambió el curso de la historia y la dividió en un antes y un después.

Su estrategia fue usar los hilos conductores del Imperio Romano para diseminar rápidamente la nueva cultura de la salvación espiritual e integral. No tenía internet, no tenía redes sociales, no tenía medios de comunicación para divulgar su predicamento, pero si tenía la Verdad consigo mismo, porque la Verdad penetra hasta lo más profundo y cambia la mentalidad del más escéptico. Esa Verdad con sus propuestas, también las tenemos nosotros y “aun mayores obras haremos” en Él, y mejoraremos la calidad de vida del pueblo y seremos verdaderamente libres.

Haremos las transformaciones profundas que amerita el tejido social dominicano, donde “reine la justicia y la igualdad de oportunidades para todos”. Esa será nuestra gran misión, hombres y mujeres de Fe inquebrantable!!

Tal cual Josué y Caleb, conquistaremos la tierra prometida, conquistaremos los lugares altos de la República Dominicana para demostrarle al mundo que solo en el nombre que es sobre todo nombre, en el nombre de Jesucristo se puede gobernar excelentemente una Nación.

MUCHAS GRACIAS

“El hombre no hubiera alcanzado lo posible a menos que, una y otra vez, no hubiera intentado lo imposible.” Después de 34 años intentándolo, lo hacemos de nuevo el 15 de mayo de 2016. Dios con nosotros.

SALÓN AMBAR DEL HOTEL DOMINICAN FIESTA
SANTO DOMINGO DN.
7/2/2016


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